No soporto que me hagan fotos



Después de haber tenido una parálisis facial, las personas que la padecen evitan hacerse fotos e, incluso, mirarse en el espejo.

La frase “no soporto que me hagan fotos” es de las más frecuentes que oímos en nuestras consultas.

Podemos entenderlo fácilmente, ya que nuestra cara no es sólo nuestra carta de presentación hacia otras personas sino, lo que es más importante, también es lo primero que vemos por las mañanas al levantarnos. Y produce un gran impacto psicológico cuando no la reconocemos tal y como era antes de tener la parálisis facial.

Sin embargo, muchas veces la distorsión no es tan grande como la percibe el propio paciente. Pero, aun así, evita hacerse esas fotos (cada vez más frecuentes en esta etapa de smartphones y selfies) para no verse ni que le vean la cara.

Me gustaría enviar un mensaje positivo a todas aquellas personas que están en esa situación. Aunque no hay técnicas médicas ni quirúrgicas que restablezcan la función cuando el nervio facial no funciona correctamente, sí que se puede mejorar y disminuir las secuelas.

¿Cómo?: fundamentalmente mediante infiltraciones con toxina botulínica. Este tratamiento ha supuesto un gran avance en la disminución de las sincinesias (movimientos no deseados que aparecen cuando se hace un movimiento voluntario) y el espasmo (aumento de tono de algunos músculos).

De esta manera, mejora la simetría tanto en reposo como durante el movimiento voluntario.

Si, además, se complementa con un aprendizaje correcto de ejercicios y estiramientos, la mejoría es mayor.





www.clinicadermatologicainternacional.com

Comentarios

Entradas populares de este blog

¿Se debe tratar la parálisis facial con estimulación eléctrica?